martes, 15 de noviembre de 2011

Cuando el rock implica compromiso y reflexión

Multitudes aglutinadas, sudor, lágrimas, la euforia de compartir un campo con miles de personas que al unísono corean una estrofa, hacia el frente el escenario, el escenario donde toca esa banda que influencia a miles y despierta pasiones. Algunos interpretan al rock solo como descontrol, gracias al estigma de “sexo, alcohol y drogas” pero el rock va más aya de eso, también el rock con sus letras demostró y aun demuestra ser portavoz de ideales y un canal de protesta contra los males de la sociedad, y la corrupción de los políticos.

El rock no solo es esa multitud aglutinada haciendo pogo y disfrutando de un buen momento pasajero, el rock es influencia, y si esta influencia se usa para bien el resultado pueden ser jóvenes comprometidos por un cambio social.

Años atrás en la historia nacional el rock comenzó a demostrar su compromiso social con canta-autores como Charly Garcia que aun en tiempos de dictadura militar pese a los riesgos que se enfrentaban los contrarios a este gobierno de facto, se animó a expresar lo que el comprendía de la dictadura, se animó a escribir sobre los desaparecidos, y se animó a enfrentar a el gobierno solo con su música.


Canciones como “los dinosaurios” o “Alicia en el país” son un claro ejemplo donde Charly plasma su descontento con los gobiernos de facto. En “los dinosaurios” utiliza la analogía de comparar a estos animales extintos con los militares con la afirmación: “los amigos del barrio pueden desaparecer, pero los dinosaurios van a desaparecer”.

En “Alicia en el país” nuevamente Garcia crítica a los militares acusándolos con estrofas como: “Los inocentes son los culpables, dice su señoría, el Rey de espadas”, y describe la realidad de los que sabían que sucedía pero que por ese entonces era preferible no hablar: “No cuentes lo que hay detrás de aquel espejo, no tendrás poder ni abogados, ni testigos”.

Pero el rock no solo funcionó como protesta y tuvo mayor compromiso durante la dictadura, viniendo a épocas más actuales bandas punks como ataque 77 se interesaron por temas que movilizan a la sociedad actual: huelgas, desempleo, inseguridad, política, desigualdad social y económica. En temas como “cartonero” Ataque expresa las desigualdades de clases y los polos tan opuestos que se viven en la actual Argentina, además de la ambición de los que todo lo tienen pero no se sacian: “Entonces veo a esa gente que tiene de sobra y siempre quiere mas, con sus autos se llevan el mundo por delante hablando por celular, y que teniendo asegurado el porvenir no paran de robar”.

“Setentistas” es otro ejemplo de esta banda donde se remiten a movimientos obreros y con la letra de esta canción expresan el ansia de la lucha por el cambio y una fuerte crítica a la sociedad individualista que no ve más aya de sus propios males, y se olvida del otro. “Hasta que no te pase a vos, no vas a entender, siempre así, tan egoísta, Hasta que no te pase a vos, no vas a entender, clásico individualista”.

Con todo lo descrito se puede afirmar que en la historia del rock nacional hubo más de un artista que no se quedo solo con canciones banales y hits que aseguran ventas, sino que se arriesgaron y criticaron y expresaron sus broncas e invitaron a la juventud a algo que va más aya del entretenimiento que genera escuchar música: desafiaron las mentes de los jóvenes a reflexionar y comprometerse por un país mejor.

El origen del estigma

Si USTED…

- no tiene trabajo, teme perder su trabajo o sus hijos no encuentran trabajo.

- tiene un sueldo o una jubilación cada vez mas exiguo y lo que gana no le alcanza para nada.

- de una u otra forma, paga cada vez más impuestos.

- avizora un futuro para su familia cada vez más incierto.

- observa una permanente baja en la educación, en la salud y en general en su calidad de vida.

- tiene una pequeña empresa que está casi en quiebra.

- tiene hijos que quieren emigrar por falta de expectativas.

- se siente cada vez más inseguro, por el aumento de la delincuencia marginal.

Debe saber que todo esto tiene una causa: la deuda externa

Mario Cafiero.



Deuda externa argentina.

El origen del estigma.

Una deuda nunca remite a algo de lo que estar orgulloso, siempre una deuda representa un estigma negativo. Argentina sufre el estigma de ser país deudor casi desde los orígenes de la nación, increíble es que ya en 1809 Mariano Moreno advertía en un manifiesto que se dirigía al Virrey Cevallos que “Todas las naciones en los apuros de sus rentas han aprobado el arbitrio de los empréstitos, y todas han conocido a su propia costa que es un recurso miserable, con que se consuman los males que se intentaban remediar”. Estas palabras fueron expresadas solo unos años antes de que “la madre de todos los males de la Argentina”, comenzara. Pero este mal no llego solo, sino que se origino y se expandió hasta repercutir a todo la historia del país a causa de malos gobernantes que tomaron malas decisiones.

El primer error argentino tiene fecha. En 1824 se da inicio a la deuda externa a través de un préstamo que Buenos Aires pidió a la Baring Brothers Co, de Londres, préstamo que Bernardino Rivadavia justificó que se usaría para realizar el puerto, dar agua corriente a la ciudad, y fundar pueblos, pero estas intenciones no se concretaron, y del millón de libras que se recibirían solo llegaron unas 560 mil. En 1904 se logró terminar de pagar esta deuda, a la cual se debió abonar 12 veces más que el dinero prestado.

Asentado este antecedente ya puede palpitarse que los gobernantes argentinos no son los más vivos a la hora de negociar, como justificación de esta premisa se puede remitir a los gobiernos militares, principales causantes del endeudamiento externo.

Durante la dictadura militar, mediante una fraudulenta fuga de las divisas que ingresaron al país como préstamos, el país se endeudo con el supuesto objeto de constituir reservas en el Banco Central. Pero esto resulto en una fuga de capitales que ocurrió entre 1980 y 1983, mediante una quiebra masiva de bancos y financieras, y mediante un mecanismo denominado “seguro de cambio”, que garantizaba el precio futuro de las divisas, pese la enorme inflación existente.

Las políticas de Martínez Hoz fueron las que dieron origen a la deuda externa. Luego Domingo Cavallo estatizó la deuda, la refinanció, y finalmente privatizó y vendió todos los bienes de Argentina.

Desde 1983 los gobiernos se olvidaron de los sectores populares y centraron sus políticas a un modelo neoliberalista que solo terminaría ensanchando más la deuda externa. Lo cierto es que desde sus inicios hasta hoy Argentina continua en la lista negra de deudores, y pese a los esfuerzos de pago, debido a sus orígenes fraudulentos tanto como sus abismales intereses, la deuda externa parece ser un estigma que acompañará la historia del país no solo desde sus orígenes si no que también hasta su fin.


sábado, 5 de noviembre de 2011

Una derrota anunciada



“Estamos ganando” anunciaba la tapa de la revista Gente en pleno conflicto bélico entre Argentina y Reino Unido. Y si se estaba ganando, pero no la guerra. Se estaba ganando el principio de la incredulidad política y mediática, se estaba ganando gran numero de jóvenes muertos que fueron a defender a un país pero que se encontraron como vacas al matadero ante la preparación y armamento del ejercito Ingles. Se estaba ganando el principio del fin de los gobiernos de facto que ya se mostraban insostenibles en el poder. Se estaba ganando mucho y esto implicaba que se perdía todo.

La derrota anunciada comenzó con el discurso de Galtieri, en el palco de la Casa Rosada con la conocida frase: “si quieren venir que vengan les presentaremos batalla”, esa frase esconde muchos factores que los argentinos de la época no supieron descifrar, y por ende se dejaron llevar por la pasión que les generaba recuperar las Islas Malvinas.

Los militares que venían de un modelo económico que día a día se agotaba, además de una inflación altísima, de agravar la deuda externa, y del empobrecimiento de la clase media pensaron quizás que la guerra era la posibilidad de unir a un país, que la guerra ayudaría a que su gobierno sea nuevamente legitimado por el pueblo, pero la guerra solo acabaría en derrota. Y la derrota dejo a la vista las deficiencias de la Junta Militar, dejo a la vista las irregularidades de quienes gobernaban, dejo a la vista las mentiras de los medios que se vendieron para dar apoyo a los militares, dejo a la vista que se inició una guerra para ser derrotados.

¿Realmente los militares creyeron que un país como Argentina podía vencer a una potencia mundial como lo era Reino Unido? ¿Acaso no era lógico creer que Estados Unidos pese al apoyo a las dictaduras latinoamericanas se pondría en esta oportunidad como aliado de Inglaterra? ¿Por qué entonces paso lo que paso el 2 de abril de 1982? ¿Qué fue lo que movilizo a los militares a enfrentarse a una derrota segura? ¿Tanta fe tendrían en un ejército inexperto y de poca preparación? ¿O la ambición y los deseos de ganar, de expandirse, cegaron todas las duras realidades a las que se enfrentarían?

Lo cierto es que el verdadero motor de esta Guerra solo lo saben unos pocos, y al resto de la sociedad solo le queda especular sobre los motivos, se llego a decir que el mismísimo Galtieri estaba borracho cuando declaró la Guerra, pero más que borracho se lo puede considerar embriagado de poder.

Las Malvinas continúan siendo inglesas, las muertes de combatientes argentinos que dejó la guerra se calculan en 649, los heridos llegan a 1188, y fue más el número de jóvenes que se suicidaron al volver que los que murieron en batalla.

Los medios engañaron a toda una sociedad haciéndoles creer en una victoria segura, hasta que claro la mentira fue insostenible, el dolor que genera la derrota y la sangre derramada repercutió tanto en el país que hasta hoy se resienten broncas y pasiones en contra de los ingleses, pero si hubo algo a favor que nos dejo la guerra fue el deseo de democracia, y el final de los gobiernos de facto. En la guerra el país lo perdió todo, las islas Malvinas, las esperanzas de triunfar, la vida de inocentes, pero al menos acabo con un régimen y hubo un nuevo comienzo político en el país, un comienzo más democrático.